martes, 24 de marzo de 2020

jueves, 10 de diciembre de 2015

Queridos compañeros:

En estos días hemos revivido sentimientos de alegría, nostalgia, ternura, amistad, cariño, etc. emociones  encontradas al recordar un pasado colegial que creímos ya olvidado. El sábado  pasado fue un momento inolvidable, ese día antes de vernos todos apresurábamos  el paso sin comprender nuestro afán, el corazón palpitaba más de prisa y no había nada más importante que los mensajes del WhatsApp…cualquiera que  los viera sin saber su procedencia, pensaría que se trataba de un grupo de adolescentes desordenados y no de cincuentones recorridos. Luego todos  preguntábamos cómo la vida nos había transformado y fue esa sensación de  incertidumbre por los que no estuvieron, que después de la reunión volvimos a tener noticias de Maria Clara y Piedad, es maravilloso poder saber que todavía  tenemos la oportunidad de compartir mas instantes, con el mismo fervor que un día lo hicimos con los juegos y los secretos de amores ideales con los  compañeros y compañeras del salón.

Hace 33 años al salir del colegio teníamos la expectativa del futuro, y ahora que han pasado los años, que hemos disfrutado del sublime amor por nuestros hijos, sufrido pérdidas de seres queridos y experimentado el desamor, el deseo por revivir aquellos años de hermosa juventud, se entremezclan con la nostalgia del tiempo inexorablemente transcurrido. ¿Cómo explicar esta rara emoción de querer volvernos a ver, del sentir el abrazo después de tanto tiempo, de escuchar la voz que incluso desde la distancia parece no haber perdido su timbre particular y se reconoce como un tesoro que no ha extinguido el tiempo?.

Maria Clara nos invita a que compartamos con ella en su apartamento, estaba inicialmente pensado para el miércoles 16 de diciembre al inicio de la novena de aguinaldos, pero no lo creemos conveniente precisamente en esta fecha cuando nuestras familias  exigen nuestra presencia, después de mirar opciones con Jenny y Maria Clara, queda confirmada la invitación para el sábado 19 de diciembre a las seis de la tarde.  La idea es compartir en la mesa lo que cada uno desee, incluso si queremos tomar algo de licor.

Esperamos verlos a todos, si no, queda una puerta abierta para aquellos que sintamos la necesidad de compartir más momentos como los presentes, para tratar de recuperar ese tiempo perdido y sentir que nada de lo vivido ha sido en vano.

Saludos,


Reinaldo